Entonces pensé, ¿Qué estoy haciendo?
Desde hace unos días sentada en el pórtico de la casa, enciendo un cigarrillo tras otro pensando en que rayos es lo que me pasa.
De la nada, afinando un poco el oído puedo escuchar una gotera algo cerca, algo... muy cerca.
Miro a mi lado y encuentro mi diario, frente a mi la notebook y detrás, detrás siento los ojos de alguien clavándose en mi nuca como si el único propósito de aquellas pupilas fuera observar en la dirección en la que yo estaba.
Me arde un poco... comienzo a sentir un extraño murmullo en mi cabeza y mi consuelo "son solo pensamientos, es sugestión".
Eso quería pensar.
Por el rabillo del ojo conseguí ver una silueta abalanzarse sobre mi, observando cada detalle que había en la habitación solo pensé, no es nada... seguro algo de ropa amontonada, eso le da forma de ente macabro a algo tan simple.
Continué leyendo, estaba muy interesada en saber que iba a suceder luego de que el personaje decidió irse y abandonar a su suerte a la protagonista.
Entonces escuche abrirse la puerta, gire la cabeza con y salte de la silla en la que estaba, trague saliva y por un instante sentí como mi corazón se detuvo.
Atrapante relato dónde la sugestión es su principal protagonista...
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