~El dia en que nuestra amistad termino~
Tras mi caminar ,caian las palidas hojas ,ya marchitas en la época otoñal ,las ráfagas de viento rodeaban mi cuerpo y se escuchaba al caminar el titirar de la gente, el frio rodeaba la ciudad y mi vida estaba a punto de cambiar completamente.
Mi nombre es Esteban Shewins ,un hombre arrogante y que solo piensa en si mismo, aunque increíblemente el único sentimiento que despierta mi alma,es el amor que siento por German,mi mejor amigo, alto de ojos verdes y pelo obscuro y hace siete años que este amor por el surjio en mi.
En este momento estoy camino al salón de clases, los pasillos son largos y grises,la frialdad humana se apodera de ellos y solo los casilleros despintan las tramas de obscuridad e ipocrecia.Los chicos y chicas caminan herguidos las mujeres con sus uniformes azules, de medias bajas color blanco,polleras hasta las rodillas color verde y camisas formales, en cambio nosotros de sapatos azules , pantalones a rayas verdes y blancas y como ellas de camisa.
Camine hacia mi casillero y de entre objetos y papeles saque el libro de geografía.Me di vuelta y tome la puerta del casillero la golpee con furia y se serro al instante, mire a un costado y me asuste al ver a mi amigo, era Germán con su despeinado apollado en los casilleros.
-¿Que te pasa? Me dijo Mirandome de pies a cabeza y señalando con sus manos a mi rostro –Estas palido- coloco sus manos alrededor de mi cara y dio un golpe
-¡Rayos! ¿Que fue eso? Idiota.Me voltee y fuimos al salón de clases.
La profesora hablaba y marcaba objetos en el mapa mientras la chicas se escribían papeles,algún que otro rebelde escuchaba música y nosotros hablábamos,básicamente nadie le prestaba atención, ya que la señora estaba realmente cansada de nombrar a los maleducados.
Sono el timbre y todos salimos corriendo, German y yo estábamos locos por ir a casa y disfrutar de un buen almuerzo.
-¿Que aremos hoy?-le dije en tono inesperado,los dos solo queríamos llegar y sacarnos este maldito uniforme.
-Vamos a tu casa-Me respondió con una sonrisa dibujada en su rostro copie el jesto y le segui con la mirada,en un momento le dije si.
Llegaba la hora de almorzar, mi corazón comenzó a acelerarse al ver que por cada paso,estábamos mas cerca.
-llegamos-le dije en tono placentero era viernes y esta agotado de tantos exámenes ,me sente en el sofá y estire el brazo para invitarlo a sentarse.Los dos estábamos tan cerca.. pero lo sentía tan lejos,un aura de felisidad parecía rodearnos y sin saber como mi mano sintió la suya, voltee la mirada.Mi rostro se había ruborisado y mi piel estaba a una gran temperatura.El no reacciono y al parecer no se dio cuenta,movi mi brazo y enseguida lo retire.
El silencio era sofocante y me lebante pàra busca de un vaso de agua.Cuando volvi encontré dormido a mi amigo.Lo sacudi un poco,olvidando el baso que en mi mano llevaba, desinteresado lo sacudi nuevamente y el vaso resbalo de mis manos.
Cai sobre el tan solo quedaba un alfiler de distancia entre nosotros,di un respingo y me aleje,el no despertaba todavía.Camine al baño y tome una toalla –no lo agas no lo beses- me repeti a mi mismo –no pierdas la amistad,es lo mas sercano a estar juntos no agas lios-me repeti.
Volvi donde German se encontraba le arroje la toalla al chico y despertó casi infartado.Pase por su lado y me tomo por el brazo, lo mire fijamente y cai sobre el ,podía caber un botón en la distancia de nuestros labios, sudor comenso a colocarse en mi frente y broto la incomodidad en el ambiente.Mi pecho comenzó a sentir una precion irresistible,el ardor de mi frente y rostro contenían un color rojizo en si y nos quedamos haci por unos segundos, simplemente lo bese y el tomando mi rostro me dijo...
-hace tanto esperaba esto.
Fin

Cuento fascinante por como se combinan la tension del protagonista con la descripcion de cada escena como asi tambien por la impredecibilidad de su desenlace.
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